En una operación militar que representa un golpe significativo contra las estructuras armadas ilegales que operan en la frontera entre Ecuador y Colombia, las Fuerzas Armadas ecuatorianas capturaron a alias “Camilo”, señalado como presunto cabecilla de una facción disidente de las Farc vinculada al frente Oliver Sinisterra. La detención tuvo lugar en la provincia de Esmeraldas, una región estratégica que en los últimos años ha sido escenario de la expansión de economías ilícitas y redes criminales transnacionales.
El detenido fue identificado como Kevin Daniel R. C., ciudadano colombiano, quien, según información oficial, ejercería funciones de liderazgo dentro de esta estructura armada ilegal. Su captura no solo representa la neutralización de un actor clave dentro del engranaje criminal, sino que también envía un mensaje contundente sobre la capacidad operativa del Estado ecuatoriano para enfrentar amenazas que ponen en riesgo la seguridad regional.
Un operativo militar que evidenció el nivel de organización criminal
La intervención se desarrolló en la madrugada del 17 de febrero, cuando unidades militares ejecutaron un allanamiento en una vivienda que, de acuerdo con los informes de inteligencia, funcionaba como base operativa clandestina del grupo armado. Al ingresar al inmueble, las tropas fueron recibidas con disparos, lo que obligó a una respuesta inmediata para controlar la situación y garantizar la seguridad de la zona.
El operativo concluyó con la captura de alias “Camilo” y otras diez personas presuntamente vinculadas a la organización criminal. Estas personas estarían relacionadas con actividades como la extorsión, el tráfico ilegal de armas, el amedrentamiento de comunidades y la protección armada de operaciones de minería ilegal.
Durante la intervención, las autoridades incautaron un importante arsenal que confirma la capacidad logística y operativa de la estructura intervenida. Entre el material decomisado se encontraban un fusil AR-15 calibre 5,56 milímetros, escopetas artesanales, una pistola traumática, cargadores y abundante munición de distintos calibres. Este hallazgo evidencia el nivel de preparación armada de estos grupos y su potencial para generar violencia y desestabilización en la región.
La frontera norte, un territorio en disputa por economías ilegales
La provincia de Esmeraldas se ha convertido en un punto estratégico para las organizaciones criminales debido a su ubicación geográfica, que facilita el tránsito de armas, minerales y recursos provenientes de actividades ilegales. Las autoridades han identificado zonas como Zapallo Grande, Zapallito, Telembí, Cabuyal y Playa de Oro como corredores críticos donde estas estructuras buscan consolidar su control territorial.
Estas áreas han sido utilizadas para el desarrollo de economías ilícitas, particularmente la minería ilegal, que se ha convertido en una fuente clave de financiación para los grupos armados. Este fenómeno no solo afecta la seguridad, sino que también genera graves impactos sociales, económicos y ambientales en las comunidades.
La presencia de estas estructuras armadas en la frontera evidencia que el crimen organizado ha evolucionado hacia modelos transnacionales, donde las organizaciones aprovechan las debilidades institucionales y las características geográficas para expandir su influencia.
Un desafío regional que exige cooperación entre Estados
La captura de alias “Camilo” también pone de relieve la dimensión internacional del fenómeno criminal que enfrenta la región. Las disidencias de las Farc han extendido su presencia más allá del territorio colombiano, buscando consolidar redes que les permitan diversificar sus fuentes de financiación y fortalecer su estructura operativa.
Este escenario plantea la necesidad de fortalecer la cooperación entre los Estados para enfrentar amenazas que no reconocen fronteras. La lucha contra el crimen organizado requiere una respuesta articulada, con intercambio de inteligencia, operaciones coordinadas y estrategias integrales que ataquen tanto las estructuras armadas como las economías ilegales que las sostienen.
Un mensaje de autoridad frente a las estructuras criminales
Las autoridades ecuatorianas han señalado que las operaciones militares en la zona continuarán, ante la posibilidad de que otros integrantes de la organización permanezcan ocultos en viviendas y comunidades cercanas.
Esta captura representa un paso importante en el restablecimiento de la autoridad estatal en territorios afectados por la violencia y el crimen organizado. También envía una señal clara de que las instituciones están actuando para proteger la seguridad de sus ciudadanos y frenar el avance de estructuras criminales que amenazan la estabilidad regional.
Más allá del impacto inmediato, este operativo refleja la importancia de mantener una estrategia firme y sostenida contra las organizaciones ilegales, entendiendo que la seguridad es un pilar fundamental para la paz, el desarrollo y la soberanía de los países.

